lunes, 10 de enero de 2011
EINSTEIN Y LA DOCTRINA SECRETA DE H. P. BLAVATSKY
viernes, 15 de octubre de 2010
CARTA DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA?
Carta originalmente publicada en inglés en: http://www.kelebekler.com/cesnur/txt/theosophy.htm
TRADUCCIÓN:
Miércoles, Junio 9 de 2004
Hoy le enviamos nuestra respuesta a su mensaje pidiendo algunas clarificaciones en relación con la institución llamada Nueva Acrópolis.
Hoy también recibimos otra solicitud reiterativa sobre la misma cuestión.
Esperamos que nuestro primer mensaje le llegue de forma segura.
Apreciaremos que de cuenta de recibido. Cordialmente,
Oficina de la Secretaría Internacional
La Sociedad Teosófica
Adyar - Chennai 600020 - India
Miércoles, Junio 9 de 2004
Sinceramente,
Oficina de la Secretaría Internacional de la Sociedad Teosófica
Adyar Chennai 600 020 India
martes, 1 de diciembre de 2009
Robert Ellwood: Teósofo de Corazón
Robert Ellwood es autor de más de 25 libros, que van desde libros de texto sobre el estudio de las religiones (incluido, "muchos pueblos, muchas religiones", un popular libro de texto sobre religiones del mundo) a los libros de historia de las religiones (The Fifties Spiritual Marketplace, The Sixties Spiritual Awakening, and Islands of the Dawn, entre otros) hasta libros inspiradores escritos desde una perspectiva teosófica (Finding the Quiet Mind, The Pilgrim Self, Theosophy, The Cross and the Grail, Finding Deep Joy, Frodo's Quest). Fue profesor de religiones del mundo en la Universidad del Sur de California durante 30 años, desde 1967 hasta su jubilación en 1997. Robert Ellwood nació en Normal, Illinois, en 1933. Fue educado en la Universidad de Colorado, Berkeley, Divinity School de Yale en New Haven, Conneticticut, y La Universidad de Chicago, Divinity School. Recibió su doctorado en Historia de las Religiones en en Chicago en 1967. Ha sido sacerdote episcopal y capellán de la Marina de los EE. UU. Es miembro de La Sociedad Teosófica en EE. UU. y sacerdote de la Iglesia Católica Liberal, una pequeña denominación cristiana, que utiliza los estilos tradicionales del culto católico y que presenta una interpretación esotérica del Cristianismo. Ahora vive en Ojai, California. Tiene dos hijos, Richard, profesor en Besant Hill School en Ojai, y Fay Ellen estudiante graduada en la Claremont Graduate University, en California.
Nota: publicó junto con Gregory Alles la Encyclopedia of World Religiones.
lunes, 2 de noviembre de 2009
CARTA DE LA CIUDADANÍA PLANETARIA
Carta de la Ciudadanía Planetaria
En todos los continentes, se expanden foros y redes de organizaciones sociales que buscan la Paz, la Justicia y mayor comunicación entre la humanidad y la naturaleza. Los Foros Económicos y Sociales Mundiales, grandes avances de la humanidad, representan visiones importantes, aunque parciales, de cómo debe ser el mundo. En comunión con todo ese proceso internacional, nosotros, participantes del 1º Forum Espiritual Mundial, en la búsqueda de "un nuevo mundo posible", reunidos en Brasilia, del 6 al 10 de diciembre de 2006, en un coro de muchas voces, afirmamos que las propuestas económicas y sociales no tienen, aisladamente, cómo solucionar satisfactoriamente los problemas de la humanidad. Urge una perspectiva espiritual, basada en el amor universal. La Espiritualidad constituye, en última instancia, el campo fértil de donde surge la sabiduría y la ética del amor, ampliando los significados de la existencia humana. Es la percepción de la unidad de todas las cosas y de la sacralidad que impregna la existencia.
Creemos que la vida está regida por leyes cósmicas. El agua moja, el fuego quema, la lluvia cae, la semilla germina, el pimpollo se transforma en flor, al invierno sigue la primavera, al verano sigue el otoño, el amor construye, trae felicidad y alegría. Cosmos, galaxias, soles, planetas, minerales, cielo, tierra, nacientes, ríos, océanos, vegetales, animales, seres humanos son interdependientes y complementarios. Del macrocosmos al microcosmos la tela de la vida es única. La vida es inteligente y amorosa, todo forma parte de un equilibrio perfecto y armonioso.
La evolución científica, tecnológica, política y económica constituye una bendición para la humanidad. Pero, ciertamente, precisa de un ingrediente, un complemento más significativo, efectivo, profundo, para que cada ser humano y la humanidad encuentren un estado de integridad y felicidad. La falta de percepción de la interdependencia y la complementariedad de toda la vida genera la visión individualista, materialista, la ilusión de la separatividad. Es necesaria la percepción de la hermandad de todos los seres vivientes, de todos los reinos, de todas las razas, etnias, credos, géneros y clases sociales. Todos pertenecemos a una misma fuente de vida, estamos todos hechos del mismo barro. Nuestra familia es la humanidad y todos los seres que componen la tela de la vida, hijas e hijos de la Tierra.
Así, la base fundamental para la construcción de una sociedad digna está en la percepción de la unidad de la vida, que debe revelarse a través de la solidaridad efectiva, real, con actos concretos de sensibilidad, fraternidad, ética, simpatía, gentileza y cuidado. Son actitudes que dependen de la transformación de cada uno de nosotros, de la expresión de nuestras potencialidades internas. Ningún régimen, sistema o forma de gobierno, institución política o económica puede, por sí sola, garantizar una sociedad digna. Solamente con la incorporación, en nuestras vidas, de la solidaridad, de la fraternidad, del afecto, del acto amoroso, de la espiritualidad y de la ternura podremos alcanzar un saludable relacionamiento humano y planetario. No hay ideología superior a la solidaridad.
Dentro de esta perspectiva, es esencial una nueva óptica, una nueva visión filosófica que comienza con el respeto y la valorización de la diversidad, se amplia en la percepción de la unidad de vida y se completa con una nueva actitud. Esta nueva mirada – con los ojos del corazón – debe cambiar nuestras motivaciones e intenciones para que sean altruistas, promoviendo una revisión de nuestros valores.
La revisión necesaria deberá alcanzar la dimensión económica, colocándola al servicio de la sustentabilidad y la justicia social. La revisión será necesaria en las instituciones políticas y educacionales, que necesitan repensar sus papeles en la formación de una civilización solidaria que exprese sus mayores inspiraciones: felicidad, paz, respeto, autenticidad, armonía y cooperación. Esa revisión debe llegar a las instituciones religiosas, para que se adapten a las necesidades de su tiempo, actualizando y profundizando sus enseñanzas y generando seres humanos maduros, más sabios y responsables, capaces de amar y de trabajar hombro con hombro con aquéllos que son diferentes. Nuestro futuro depende de alcanzar la genuina sabiduría espiritual, por la integración de las diferentes visiones, sean científicas, filosóficas, religiosas o por la disposición de entregarse al profundo encuentro con la energía de lo sagrado, sea cual fuere el nombre que a ella se le dé, ya que esa fuerza es la fuente de sabiduría profunda y del amor sin fronteras. No hay ética verdadera que no provenga de ella.
La educación debe privilegiar los valores éticos; las ciencias de la salud deben estar dirigidas a una percepción integral del ser humano; la economía y la tecnología deben estar dirigidas prioritariamente para las necesidades humanas y planetarias; la política debe tener como base primordial la ética, el servicio público, y el interés colectivo; las religiones deben estar orientadas hacia la espiritualidad, religiosidad, tolerancia, respeto mutuo, y esencialmente hacia la hermandad universal; la sociedad debe elaborar nuevos paradigmas basados en la solidaridad y en la protección de la vida. Todos los sectores de actividades deben estar impregnados de espiritualidad, de fe en la sacralidad de la vida, de actuación positiva, para el bien, para la plenitud del ser.
En nuestras efímeras y transitorias vidas, somos las ciudadanas y ciudadanos del Planeta. Las divisiones que creamos son artificiales, una ilusión, ya que el Planeta es uno solo. Somos los tripulantes de la Nave-Tierra, somos la propia Tierra, y es fundamental la unión amorosa de todos, para un viaje feliz, para la preservación de la humanidad y de la vida planetaria, en esta saga maravillosa de nuestra Madre-Tierra girando armoniosamente rumbo al infinito.
El mundo somos nosotros, seres cósmicos. Así, tenemos el poder de transformarlo en un mundo mejor. La vida está regida por leyes cósmicas confiables, lo que nos permite actuar con seguridad hacia el cambio de la vida planetaria. Hay una perfecta y dinámica correlación entre causa y efecto. Queramos o no, somos inexorablemente responsables por el mundo que tenemos, por acciones u omisiones. Como activistas de la paz, habremos de crear una masa crítica que permita establecer nuevos paradigmas. Cada uno de nosotros es un eslabón de la cadena que une a todos los seres. Es preciso crear la consciencia colectiva de la responsabilidad individual, actuando para sustituir el egoísmo por el altruismo, el individualismo por la solidaridad, el consumismo por la sencillez, el tener por el Ser, el materialismo por la espiritualidad.
Que cada uno de nosotros pueda asumir consigo mismo, con su Yo interior, con la consciencia, con la Humanidad y con el Planeta un compromiso que tenga el siguiente conte-nido:
"Consciente de que el establecimiento de una sociedad justa depende de la transformación individual de cada ser humano, me comprometo a actuar - con amor, inteligencia y solidaridad - empeñando lo mejor de mis capacidades y habilidades para la construcción de una sociedad libre, igualitaria, fraternal, buscando proteger la vida planetaria y construir una organización social justa y digna, reconociendo que mi familia es la humanidad y que estoy hermanado con todos los seres vivientes”.
RECOMENDACIONES
EL 1º FÓRUM ESPIRITUAL MUNDIAL aprueba las siguientes recomendaciones:
a) promover la fraternidad entre todos los seres - independientemente de reino, raza, etnia, género, credo, clase social- como fundamento básico para la organización de la sociedad y para la actuación política;
b) apoyar el trabajo de las Naciones Unidas y de otras organizaciones nacionales e internacionales en la construcción de la paz mundial y en la defensa de los derechos humanos;
c) fomentar la acción armónica y consensuada, orientada a la integración política y económica de los pueblos, respetando las culturas, religiones, tradiciones y lenguas locales;
d) fomentar la educación y el estudio comparativo de culturas, tradiciones religiosas, filosóficas, ciencias y artes apuntando hacia una mayor aproximación e integración entre los seres humanos y los pueblos;
e) concientizar a la sociedad para la protección de la vida y la conservación del ambiente natural, en defensa del mantenimiento de la biodiversidad, de la flora y de la fauna, de los ríos, de los lagos y de las nacientes; actuar para que aquéllos que causaron o vayan a causar daños a la naturaleza, especialmente a los manantiales hídricos, recompongan los ecosistemas;
f) empeñarse en pro del desarme mundial y de la eliminación de las minas terrestres;
g) proponer a las Fuerzas Armadas el direccionamiento de sus efectivos hacia la ejecución de tareas orientadas al establecimiento de la justicia social y de la defensa del equilibrio ecológico planetario;
h) instituir un documento de identidad personal reconocido en todo el Planeta;
i) incrementar la realización de plebiscitos como forma de valorar la ciudadanía y ampliar la democracia directa y participativa;
j) propugnar por la democratización de los medios de comunicación, con el objetivo de garantizar a todos la divulgación de sus ideas y pensamientos; trabajar para que los medios de comunicación asuman el compromiso ético de estar al servicio de los valores que construyen y fortalecen una cultura de paz entre todos los seres;
l) proponer la creación de una unidad monetaria, en el ámbito planetario, a partir del respeto y de la valorización de la economía solidaria y de la vida de las comunidades más carenciadas;
m) defender una legislación justa con la valorización del Estado de Derecho;
n) crear mecanismos y sistemas que posibiliten la efectiva participación de todos en la vida política, económica, cultural y social en el ámbito planetario;
o) desarrollar el respeto de los derechos individuales y colectivos y la pluralidad y diversidad de ideas y pensamientos;
p) garantizar igualdad de oportunidades para todos, sin ninguna discriminación, con la erradicación de la miseria;
q) promover el acceso de todos a la educación, en especial a la educación de valores;
r) promover el acceso a la salud, con adopción de vida saludable y alimentación natural;
s) instituir acciones que promuevan cambios en los hábitos de consumo, de modo de sustituir el consumo exacerbado por el consumo consciente, con el uso equilibrado de los recursos naturales;
t) incentivar, en el ámbito mundial, la adopción de una lengua neutra - como el esperanto - como lenguaje de comunicación y de intercambio cultural y comercial, con la conservación de las lenguas y dialectos locales, garantizando la democracia lingüística y el mantenimiento de los valores culturales de todos los pueblos;
u) recomendar la creación de empresas cuyos participantes sean, en un sistema cooperativo e igualitario, sus propietarios;
v) apoyar y desarrollar actividades agrícolas que, a partir de la percepción de la unidad de la vida, conserven el medio ambiente y la naturaleza, priorizando una producción agrícola que garantice una alimentación orgánica y ecológicamente correcta;
x) congregar a organizaciones sociales para potencializar sus fuerzas y divulgar sus trabajos;
z) apoyar y promover eventos culturales y espirituales o campañas que eleven los paradigmas de la sociedad.
¡La humanidad precisa de todos nosotros!
Cada uno de nosotros tiene el poder de cambiar el mundo.
¡Y juntos nuestro poder es mayor!
1º FORUM ESPIRITUAL MUNDIAL
Brasilia – Diciembre 2006
domingo, 7 de junio de 2009
ARTE, EDUCACIÓN, LITERATURA Y ACTIVISMO
1. Cuando se investigan las cosas, el conocimiento se amplía.
2. Cuando el conocimiento se amplía, los pensamientos son sinceros.
3. Cuando los pensamientos son sinceros, el corazón se refina.
4. Cuando el corazón se refina, la vida personal se cultiva.
5. Cuando la vida personal se cultiva, la familia se refina.
6. Cuando la familia se refina, el país estará en orden.
7. Cuando los países estén en orden, el mundo estará en paz.
ANNIE BESANT- PALADÍN DE INDIA
Daniel Ross Chandler, ‘The Theosophist’, Octubre de 2.000
Durante los finales del siglo XIX y principios del siglo XX, el creciente nacionalismo y el arrollador interés por la independencia política de India, se hicieron manifiestos a través del primer Congreso Nacional establecido en 1.884. En medio de este fermento madurado por el tiempo y la tormenta siempre creciente, Annie Besant estimuló la conciencia nacional India denunciando las distinciones y divisiones de castas, oponiéndose al matrimonio de niños, y promoviendo la educación. Ella prefería el auto-gobierno bajo la conducción británica hacia el estatus colonial a la condición de estado independiente.
En el otoño de 1.913 presentó una serie de ocho conferencias, ‘Despierta, India’, en la cual denunció las animosidades que separaban a India en campos hostiles, promovió la reforma del sistema de castas y la abolición del matrimonio de niños, apoyó los derechos femeninos, y recomendó revivir el auto-gobierno de las juntas campesinas. Fundó un periódico semanal, el Commonweal; compró un moribundo periódico diario de Madrás y lo transformó en Nueva India. A través de estos periódicos, abogó por el auto-gobierno, por el fin de los prejuicios raciales, y por condiciones de vida mejores. Mientras ayudaba a la reconciliación entre los miembros del Congreso Nacional trabajó para establecer la Liga por un Gobierno Propio (the Home Rule League) en 1,916. Cuando el Congreso apoyó el principio de Gobierno Propio, su nombre se mencionó para la presidencia.
Besant se convirtió en una rebelde inexorable que consiguió un lugar entre los disidentes y los protestadores que, con justa indignación, incesantemente sacudían a sus contemporáneos de su tranquilo dormitar. En el verano de 1.917, el Gobernador de Madrás le ofreció a ella una alternativa: salvoconducto para regresar a Inglaterra o ser llevada a un campo de internación. Ella indignada rehusó retornar a Inglaterra y prefirió la prisión. Cuando partió de Madrás para su confinamiento, se arremolinaron enormes multitudes. Grupos de protesta brotaron por toda India. Gandhi propuso que los simpatizantes condujeran una peregrinación de mil millas entre Bombay y la casa de Annie Besant. Después de 94 días, fue liberada. Cuando estuvo en prisión varios comités de provincia presentaron su candidatura para la presidencia del Congreso Nacional de la India. La reunión de esta asamblea histórica durante diciembre de 1.917, fue descrita por Dinnage:
Fue el Congreso más numeroso reunido jamás. Se construyó especialmente un gran anfiteatro con asientos para más de nueve mil personas; la procesión que se alineo para la llegada de Annie fue la más grande conocida. Banderas y gallardetes fueron colgados a lo largo de la ruta, tocaban las bandas, pétalos de flores se arrojaban a sus pies.
La dama entrada en años, imponente, de cabellos blancos, aceptó representar a toda India en un admirable discurso ante el trigésimo segundo Congreso Nacional Indio. Arundale lo describió como uno de los más bellos documentos producidos durante su extraordinaria carrera, una presentación por la cual ella pudiera desear ser recordada. Reconociendo que la elección para la presidencia era el más alto regalo que la gente de India le otorgaba, ella declaró cuando la selección fue hecha que por primera vez en la historia un funcionario público elegido fue encarcelado como persona peligrosa. Ella fue coronada con honor durante las horas en que fue humillada.
Ella mencionó que no era India de nacimiento sino hija de una pequeña isla situada en el mar del norte en donde fueron creadas las instituciones libres. Se presentó a sí misma como una persona que fue criada en una Inglaterra que se oponía a la tiranía y resistía a la represión. Annie Besant dijo que ella simbolizaba la unión entre Gran Bretaña e India. Ella exhortó a la audiencia a seguir los pasos del gran estadista y adalid de la Liga por un Gobierno Propio para la India, Dadabhai Naoroji.
Dijo que una nueva era no podía comenzar hasta que la vieja era no hubiera pasado. Los elementos que destruyeron una civilización anterior debían ser eliminados. Durante la Primera Guerra Mundial India estuvo al lado de Gran Bretaña aunque India no tenía la independencia política y sufrió una legislación coercitiva que superó al despotismo alemán. Durante estos acontecimientos históricos ella percibió ‘procesos de la divina alquimia que aparta el espíritu del bien de la acción maligna, y consagra al servicio las cualidades evocadas por la rebelión.’
Besant sostuvo que la ayuda de India a Gran Bretaña puso en evidencia el deseo de India de permanecer en el Imperio, que la Liga por un Gobierno Propio para India era absolutamente necesaria para la seguridad futura del Imperio. Observando un ‘nuevo espíritu’ que llenaba a la antigua India, corroborando un movimiento global desatado por la Guerra Mundial, justificando la Liga por un Gobierno Propio, Besant afirmó que la libertad sigue siendo el derecho de nacimiento de toda nación. Ella pidió la cooperación del congreso a pesar de los aparentes desacuerdos. Se identificó como una India por el amor y el servicio aunque no por nacimiento, estaba convencida de la gloria de India y determinó luchar en las líneas del frente de batalla y servir con lo mejor de su habilidad.
¿Hay alguna otra tierra que evoque tanto amor por su espiritualidad, tanta admiración por su literatura, tanta reverencia por su valor, como esta gloriosa Madre de Naciones, de cuyas entrañas surgieron las razas que ahora, en Europa y en América, están liderando el mundo? ¿Y ha sufrido otra tierra como nuestra India ha sufrido desde cuando su espada fue rota en Kurukshetra y las gentes de Europa y de Asia cruzaron sus fronteras, arrasaron sus ciudades, y destronaron sus reyes? Ellos vinieron para conquistar, pero terminaron siendo absorbidos.
Besant estaba convencida de que el Divino Artífice integró una sola nación de todos estos pueblos mezclados. Habiendo visto las poderosas civilizaciones del pasado histórico surgir y declinar, ‘ver a la Crucificada entre las Naciones, erguirse ahora en ésta su mañana de Resurrección, la Inmortal, la Gloriosa, la Siempre Joven.’ La oradora imaginó el Esplendor de Asia como la luz y la bendición para el mundo.
En abril de 1.919, cuando el General Dyer disparó sin aviso sobre una multitud de Indios desarmados reunidos en Amritsar en Punjab , toda la India fue ultrajada. Annie le recordó al público que ella había pronosticado que la no-violencia de Gandhi precipitaría la violencia. Cuando el Congreso Nacional aprobó la no-violencia de Gandhi, ella se retiró de la política y pronosticó futuros derramamientos de sangre. Ella propuso que los líderes Indios redactaran una constitución para su país que pudiera ser reconocida por el Parlamento Inglés, como un paso hacia el auto-gobierno. Se presentó un documento como medida privada de un miembro, se le dio una simple lectura, y se archivó.
Annie Besant fue maravillosamente elocuente y efectiva como fogosa oradora pública. Sri Prakãsa la describió como una gran artista en el manejo de las palabras que cuando salían de su boca eran como música; su voz subía y bajaba cuando hablaba, como olas del mar surgiendo en un perfecto ritmo. Ya fuera la audiencia pequeña o grande, ella respondía con propósito serio y expresión elocuente. Sus discursos se desarrollaban detalladamente durante su presentación preliminar, y no empleaba ni manuscritos ni notas. Ella gustaba terminar excitando emocionalmente a su audiencia hasta un alto grado dejándola con una ‘escena peculiarmente trágica o patética creada por la magia de sus palabras’. Rara vez se cuidaba de divertir a una audiencia o mostraba su anticipación a la risa.
Se arreglaba con mucho esmero y se vestía bellamente de blanco. Usualmente comenzaba sus conferencias pidiendo a un conocido leer una plegaria Sánscrita. No le gustaba que alguien hablara después de que hubiera terminado. ‘Ella terminaba justamente en el momento cumbre de su elocuencia,’ señaló Prakãsa, ‘y se sentaba o abandonaba la tribuna, dejando que la audiencia aplaudiera y demostrara como quisiera.’ Annie Besant fue considerada como uno de los más poderosos oradores dondequiera que hablaba. Nethercot escribe:
En 1.885, antes de cumplir los cuarenta, la señora Annie Besant era conocida en todo el mundo de habla inglesa, y por muchos en el Continente, como una de las más notables mujeres de su tiempo. Ella era... una oradora cuyo poder era tan arrollador y cuyo encanto tan potente que Bernard Shaw fue uno entre miles que la elogió como la oradora más grande del siglo.
Durante el verano de 1.921, cuatro mil delegados de treinta y nueve países se reunieron en París con motivo del primer Congreso Mundial de los Teósofos. Annie, de setenta y tres años, rememoró en vasta retrospectiva sus muchos años como oradora, escritora y competente administradora. Antes de cumplir sus ochenta y ocho años, en septiembre de 1.933, murió apaciblemente. Nethercot concluye apropiadamente:
En 1.933 los periódicos del mundo, en largos artículos obituarios, anunciaron su retorno al ‘todas partes’, de donde estaba convencida retornaría en una nueva reencarnación pasa asumir el trabajo que había dejado inacabado a la edad de ochenta y cinco. Ella había llevado muchas vidas durante esos años ¾todas ellas plenas, muchas de ellas tan diferentes que hubieran podido pertenecer a personas completamente distintas, y algunas tan increíbles que parece imposible que hubieran sido vividas.
sábado, 30 de mayo de 2009
DE LA SABIDURÍA ANTIGUA A LA PSICOLOGÍA MODERNA
Por Isaac E. Jauli Dávila
Publicado en la Revista Sophia de España. Nro. 91 y 92. Jul-Ago. 1996.
El surgimiento de la psicología transpersonal ha permitido a la ciencia reconocer y rescatar valores espirituales completando el círculo del espíritu y la materia. Declaración que forma parte del paradigma desarrollado por Ken Wilber y Ram Dass, dos de los principales exponentes de la cuarta fuerza, como se le ha denominado a la moderna visión psicológica del hombre.
En su desarrollo, esta nueva corriente de la psicología se ha sumergido en las antiguas tradiciones del mundo, redescubriéndolas y sintetizando su sabiduría. Desde tiempo atrás y con similares inquietudes, los estudiantes de la sabiduría antigua venían investigando en las obras teosóficas de H. P. Blavatsky, Annie Besant, C. W. Leadbeater, I. K. Taimni entre otros, descubriendo una amplia y profunda visión psicológica en sus concepciones. No fue hasta que la corriente psicoanalítica irrumpió en la ciencia del conocimiento del hombre, cuando el material teosófico adquirió importancia y vigencia para todos aquellos estudiantes que en el pasado se habían declarado escépticos por no comprender esta ciencia del espíritu.
La psicología es sistemática y práctica pero sus alcances son poco profundos, ya que sólo toca algunos fragmentos del hombre, del hombre total. Pero el investigador con una visión integral observa que ambos conocimientos son valiosos, tanto la Teosofía que contiene en su amplio campo la tradición psicológica de todas las edades, como la psicología moderna, salvo que la primera no lo tiene sistematizado. Es el Dr. C. G. Jung quien más ha apoyado con sus teorías a la antigua tradición, como el desarrollo del inconsciente colectivo, los arquetipos, la sincronicidad, la naturaleza micro y macro de la consciencia del hombre, concepciones que han dado amplitud a la ciencia en su búsqueda del entendimiento humano.
El hombre es un dios en potencia, una chispa espiritual cubierta de capas de materia de las cuales trata de escapar. La creatividad reflexiva y los impulsos espirituales lo despiertan de su ignorancia para emprender la búsqueda del significado de la vida. El hombre aprende primero pensando lo que no es, y después dándose cuenta de lo que Es. Tiene que pasar por etapas de frustración, de desaliento y alienación. Oscuros espacios en la vida humana llenos de fantasmas, vacíos, desesperados y angustiosos. Morir para nacer, reza el antiguo rito iniciático; el psicólogo lleva al enfermo de melancolía a través de turbios laberintos, desde los charcos de obsesión y pérdida de la razón, hacia la búsqueda de la verdadera naturaleza de su Ser, de la consciencia de su integración. Jung fue un gran explorador de las profundidades del Ser, de los sótanos del inconsciente humano y cósmico. Buscaba rescatar lo perdido, lo oculto primitivo y la sabiduría infinita que anida en la penumbra de la consciencia. En esta investigación, su objetivo fue la integración, que lo llevó a enunciar el principio de energía psíquica; la ley que permite comprender cómo el inconsciente es una función compensadora de la consciencia limitada del yo personal.
Es el equilibrio que mantiene las funciones básicas de los vehículos bajos de la consciencia, la función racional: pensamiento-sentimiento, que nos permite distinguir el placer y el dolor, ligados a un yo personal que se identifica con estos contenidos mentales. La función irracional: sensación-intuición, son respectivamente la percepción externa e interna, conforman los dos polos compensadores. El desequilibrio de una de estas funciones en la consciencia del yo personal busca su contraparte en el inconsciente: que, de no producirse, nos lleva a la neurosis.
La psicología teosófica puede ir más lejos, porque sus proposiciones sobre la naturaleza del hombre –espíritu y materia fusionados con consciencia- son profundas. Desde los albores de la humanidad se le ha comunicado al hombre que se enfrente a sus desequilibrios, cuya solución subyace en el autoconocimiento. “Hombre, conócete a ti mismo,” reza el frontispicio del Oráculo de Delfos. Observándote sin prejuicios, sin filtros ni dogmatismos llegarás a constatar, primero con la razón y después con todo tu ser, que eres Eso. Percatación pura, consciencia eterna, aprisionado en una cárcel de carne.
La naturaleza septenaria del hombre que enseña la Teosofía está ligada a la energía psíquica postulada por el Dr. Jung. La psicología teosófica declara que no podemos conocer la Realidad con una sola función –el intelecto- ya que éste es sólo uno de los aspectos de la consciencia total, limitado a su propio plano. La Realidad es mucho más amplia. Las funciones de la mente limitan y circunscriben la realidad cuando el intelecto sólo mira hacia abajo, hacia la materia. La Realidad interpretada con el pensamiento la experimentamos primero como ideas que constituyen el conocimiento, pasan en seguida a formar parte de la memoria y, finalmente fragmentadas son nuestros pensamientos comunes; como lo propone Krishnamurti. Este pensamiento está ligado al pasado, a lo que ya no es, y en su fantasía el hombre lo proyecta hacia adelante, surgiendo el futuro. La fragmentación de la Realidad por parte de la mente concreta, nos impide experimentar la Realidad Creadora flotante y eterna.
Equilibrar las funciones del inconsciente y del consciente es una tarea ardua; lo que Jung llamó armonización es el primer paso de la auto-realización, de la individualización. Implica el reconocimiento, la comprensión y la aceptación de uno mismo. La psicología junguiana declara que los vehículos bajos de la consciencia del hombre están formados de materia viviente. De energías que están encaminadas a su propia evolución, lo que nos permite comprender la naturaleza de las tendencias autónomas que tanto inquietan al individuo y su ocultamiento en la oscuridad del inconsciente personal. Jung llamó la Sombra al conjunto de energías que representan el aspecto oscuro compensador del yo personal. El mal que tanto se desea destruir y hacer desaparecer del mundo, lo llevamos dentro de nosotros. La sombra no es tocada por la educación o el refinamiento, no la afectan nuestras campañas de represión religiosa que tratan de hacer desaparecer de nuestros pensamientos los impulsos destructivos, lascivos y violentos; por el contrario, cuanto más nos inclinemos hacia el polo del “hombre bueno”, descuidando su opuesto, más peligrosa se vuelve. El hombre no se da cuenta de que está incompleto al rechazar y reprimir sus aspectos negativos, y éstos solo le hacen gastar gran cantidad de energía psíquica al mantener en el sótano de su inconsciencia aquello que no quiere reconocer que es parte de él. Requiere esfuerzo moral aceptarnos tal como somos y dejar los caros ideales, en especial cuando son muy elevados. Aceptación que nos crea irritabilidad y ausencia de tolerancia.
Para el estudiante serio, para el buscador de la verdad, encarar su armonización se vuelve una emergencia impostergable. El primer paso, lo que H. P. Blavatsky denominó el vestíbulo del conocimiento, es la aceptación de nuestra naturaleza baja. Aceptación que demanda estar alerta, vigilantes, atentos a los movimientos de la mente y del inconsciente personal. Reconocer nuestra oscuridad y no proyectarla al exterior. Ser lo suficientemente valientes para aceptar que somos oscuridad y luz. Pero esta etapa no es la meta, tan sólo es el preámbulo, por lo que no debemos quedarnos satisfechos con la serenidad, la paz que nos otorga la armonización de los vehículos del yo egoico. El camino aún es largo, la altura del siguiente nivel es de mayor armonización al tocar el inconsciente colectivo, permitiéndonos observar el vestíbulo de la sabiduría, como lo señala el libro La Voz del Silencio.
Con la aceptación del inconsciente colectivo nos ponemos en contacto con la hermandad de todos los seres vivientes, hijos de la misma fuente eterna. Aceptar la realidad de lo que somos, en lugar de soñar en lo que nos gustaría ser, es la tónica de la concepción junguiana. Lo que se enfatiza profundamente cuando Krishnamurti señala que el equilibrio, la integración de nuestro Ser, no es la meta, es tan sólo el punto crítico en el sendero. En este punto crítico, la identificación con los contenidos mentales que dan origen a la egoidad, al yo personal, fallan saturando a la consciencia. Entonces hay silencio y serenidad donde los ritmos de la espontaneidad divina se pueden expresar libremente, sin resistencias.
Al no haber más dualidad, la persona es un punto crítico de integración, responsable de su propia disolución. Para alcanzar este punto crítico, coinciden tanto la psicología como la Teosofía en las siguientes etapas: a), reconocer y aceptar la confrontación con nuestros aspectos reprimidos y negados, con nuestra sombra. Esto no persigue hacerla desaparecer, sino “negociar” con ella, como sugiere la Dra. von Franz.
b), constante atención y observación del proceso psicológico, así como a los acontecimientos sincrónicos. La coincidencia de los hechos en el espacio y en el tiempo significa más que puro azar, es una interdependencia peculiar de hechos objetivos entre sí, así como entre ellos y estados significativos (psíquicos) del observador y de lo observado.
Esta concepción de la sincronicidad es respaldada por los doctores Rupert Sheldrake y David Bohm, cuando en los enunciados de sus teorías sobre los campos morfogenéticos y orden implicado, proponen la existencia de un orden, un patrón de consciencia que es el determinante relativo del mundo físico, del observador y el objeto observado; o como la llamara Bohm, el orden implicado. En la enseñanza teosófica está referido a la existencia de múltiples niveles de consciencia, dimensiones del espacio, donde el plano físico tan sólo es uno más, interpenetrado por sutiles velos de materia llena de vida, de consciencia. Lo que Jung declara como acontecimientos sincronizados, pueden llamarse como acontecimientos kármicos, que es el término usado en Teosofía.
c), una profunda actitud de apertura donde trascendemos nuestras propias limitaciones y creencias; donde el arte de la meditación, el instrumento enriquecedor de auto-consciencia, es el medio idóneo.
Resumiendo, podremos concluir que las enseñanzas teosóficas tienen profundidad para revelar la esencia de la naturaleza humana, su verdadera realidad. Pero no presenta teorías psicológicas, tan sólo señala el camino al corazón del hombre. Por otro lado, el análisis junguiano nos ofrece conceptos básicos que permiten un conocimiento limitado de nosotros mismos, la sombra, el inconsciente, los acontecimientos sincronizados, los arquetipos, etc. Está sistematizado lo que puede ser de gran ayuda como etapa inicial para el investigador.
Como hemos señalado al principio de este artículo, es el tiempo de unir lo separado por la mente materialista del hombre. Examinemos los contenidos psicológicos de la Teosofía, integrándolos y sintetizándolos; pero con el cuidado de no convertirlos en técnicas repetitivas, en métodos mecánicos, lo que les haría perder su poder evocador de las fuerzas espirituales. La Teosofía puede sustentar los cimientos de un gran sistema científico que el mundo ha conocido. El sistema de entendimiento que nos rescate de las tinieblas y nos lleve a la luz, a Atman; a la verdadera naturaleza del hombre y del Cosmos, que es eterna, impredecible, amorosa.
Bibliografía.
- Diálogos con científicos y sabios. Renée Weber
- La Voz del Silencio. H. P. Blavatsky
- El Proyecto Atman. Ken Wilber
- Sincronicidad. C. G. Jung
- Encuentros con la Sombra. C. Zweig y J. Abrams.
- Psicología y Religión. C. G. Jung
- Alquimia. Marie-Louise von Franz
- La Mente y la Consciencia. I. K. Taimni.
- Estudio sobre la Conciencia. A. Besant.

